Hay conciertos que son mucho más que un programa atractivo: son una experiencia que te transforma como oyente. El Brentano String Quartet nos propone una fascinante inmersión en tres obras que muestran hasta dónde puede llegar la intensidad del cuarteto de cuerda. Con el Cuarteto en re menor KV 421 de Wolfgang Amadeus Mozart, la belleza clásica se tiñe de una emoción inesperada. Es una música que seduce desde el primer compás y que revela una fuerza interior que sorprende y cautiva. El epicentro de la sesión radica en el Cuarteto de cuerda, op. 130, de Ludwig van Beethoven, una obra llena de energía, contraste y libertad creativa donde el compositor alemán despliega todo su genio con una intensidad que sacude y emociona, y que culmina en un final que desafía cualquier expectativa y nos acerca a regiones exploradas un siglo después de él. Y, para cerrar la velada, el Cuarteto n. 15, op. 144, de Dmitri Shostakóvich nos invita a un momento de máxima concentración y profundidad. Una música que parece que detiene el tiempo y que transforma el silencio en una experiencia conmovedora. Bicentenario de la muerte de Beethoven.