Cuerdas y piano crean un universo donde el pasado y el presente dialogan, desde los matices barrocos hasta los juegos de la composición posmoderna: la selección de Signs, Games and Messages, de György Kurtág (1994-2005), concentra ideas musicales en fragmentos brevísimos y cargados de significado, como aforismos que desafían el tiempo. En un registro totalmente diferente, las Fantasías de Henry Purcell (ca. 1680), originalmente para viola de gamba, muestran el contrapunto inglés con una escritura concentrada y equilibrada, donde cada línea despliega su discurso independiente. El Cuarteto con piano de Alfred Schnittke (1973), basado en un fragmento de Mahler, combina cita y ruptura formal y ejemplariza una tendencia de finales del siglo XX consistente en recrear o «re-componer». Por último, se retrocede un paso para disfrutar de una obra representativa del Romanticismo: el Cuarteto con piano de Robert Schumann (1842) despliega intensidad lírica e inventiva formal y hace que el instrumento de tecla se ubique en el epicentro de los diálogos con las cuerdas. Centenario de György Kurtág