Son dos, pero, después de veinte años de vida y música, son uno solo, y se llaman Duot. Después de dos décadas de tocar y tocar, de viajar, convivir y conocerse hasta el último detalle de la intimidad, Albert Cirera y Ramon Prats han conseguido mimetizarse en el escenario y dar vida a una criatura musical autónoma y única. La leyenda empezó a forjarse en Robadors 23 —local barcelonés que mantiene viva la llama cotidiana del jazz y el flamenco—, donde improvisaron cada jueves durante cuatro años. Esta leyenda ha ido creciendo y escribiéndose —en el marco underground de la propuesta— en pequeños locales de medio mundo. Han afrontado retos increíbles, como celebrar una década tocando diez horas seguidas. Casi tanto como no tirar nunca la toalla y haber insistido en hacer una música profunda, bella y desnuda. Celebremos este milagro y su admirable obstinación. Con el apoyo de: