La BMB ofrece un programa rico en contrastes y alicientes, que acoge algunas de las muestras más potentes de la creatividad actual, al tiempo que recupera el gran repertorio sinfónico de la clásica, bajo la dirección de José R. Pascual-Vilaplana y con Ausiàs Parejo como solista de guitarra. Los estrenos absolutos de Helena Cánovas y Luis Serrano Alarcón —encargos, ambos, de L’Auditori— aportan una mirada actual y rica en matices, mientras que el Concierto del alma de Ramón García i Soler explora la dimensión íntima de la afición musical. El concierto culmina con el vibrante Capriccio Espagnol, de Nikolái Rimski-Kórsakov, una composición exigente para orquesta que rezuma exotismo en sus movimientos encadenados (“Alborada”, “Variazioni”, “Alborada”, “Scena e canto gitano” y “Fandango asturiano”). Destaca por su extraordinaria orquestación, que distribuye pasajes virtuosos entre varios instrumentos y utiliza elementos como las castañuelas para reforzar el carácter rítmico y colorista. Más que una simple evocación folclórica, la obra es una demostración magistral de la capacidad narrativa de la orquesta de banda.